Sígueme
SeguridadPaciente

Caminante...

Sálvese quien deba:
La seguridad del paciente

Recortes como oportunidad

Un reciente artículo en la revista Lancet, titulado "Financial crisis, austerity, and health in Europe", señalaba los efectos de los recortes presupuestarios a las partidas de Sanidad y del aumento del desempleo sobre la ciudadanía en forma de aumento de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad y que en algunos países sean más los ciudadanos que no tienen dinero para comprar medicinas o para ser atendidos; en el artículo se critica a la Unión Europa por no haber analizado ni afrontado el impacto de la crisis económica en la salud de los ciudadanos. "Muchos ministros de salud se mantienen en silencio", señala el texto. Además, se hace referencia al repunte de algunas enfermedades infecciosas (como el VIH o la malaria, tras el brote registrado en Grecia) y de la tasa de suicidios, que hasta 2007 había retrocedido, según sus datos. En la misma línea de pensamiento o más allá, se habla de desmantelamiento del sistema de salu español por la austeridad, este otro artículo del BMJ

La trivialidad de los riesgos

Los métodos que disponemos para analizar los riesgos en la empresa sanitaria pueden ser clasificados en métodos retrospectivos, basados en el análisis de la información histórica del centro sobre incidentes y eventos adversos y una aproximación predictiva o prospectiva consistente en analizar en profundidad los procesos que se realizan en los hospitales y centros de salud para predecir los riesgos en que se incurren cuando se desarrollan. Una de las herramientas no muy utilizada pero útil por sus sencillez y capacidad de discriminar riesgos en función de su impacto es el diagrama de Pareto que permite detectar los problemas que tienen más relevancia mediante su aplicación (pocos vitales, muchos triviales): hay muchos problemas sin importancia frente a solo unos pocos graves. Juran le dio este nombre en honor de un economista italiano- Wilfredo Pareto- cuya “Ley de Pareto” recogía la investigación de que la desigualdad económica es inevitable en cualquier sociedad (lamentablemente).

Comiogenia, dyspraxis e iatrogenia

Iatrogenia, también llamado acto médico dañino, deriva de la palabra iatrogénesis que tiene un significado literal de "provocado por el médico o sanador" (iatros significa ‘médico’ en griego, y génesis, ‘crear’). Se refiere, en términos generales, a los posibles daños que un paciente pueda sufrir como consecuencia de la prescripción y la aplicación de tratamientos para curar alguna enfermedad. Es un estado de enfermedad provocado por los médicos, tratamientos médicos o medicamentos. Este estado puede también ser el resultado de tratamientos de otros profesionales vinculados a las ciencias de la salud, como por ejemplo, terapeutas, psicólogos, enfermeras, etc.

Carnet por puntos para la seguridad

Con más de medio siglo de vida, el cinturón de tres puntos sigue siendo el elemento de seguridad más importante para los ocupantes de un automóvil. Los múltiples airbags o los controles de estabilidad y de tracción sólo complementan este sencillo y útil invento que patentó Volvo en 1959: sin él, los demás elementos pierden su utilidad. En los años veinte, cuando se popularizó la propiedad y uso del automóvil, estos no iban equipados con cinturones se seguridad. Curiosamente, fueron los médicos los que empezaron a reaccionar ante la gravedad de las heridas causadas por los accidentes que tenían que atender e instaron a instalar rudimentarios cinturones. Varios médicos rogaron a los fabricantes que se incluyera esta medida de seguridad en los vehículos, a semejanza del usado por los aviones, pero su solicitud no alcanzó mucho éxito. Hubo ciertas marcas, entre ellas Ford y Chrysler, que comenzaron a incluir opcionalmente cinturones de dos anclajes. Aunque los conductores no parecían estar muy interesados por pagar mayor precio a cambio de más seguridad. Pero la historia dio un giro inesperado  cuando Volvo contrató como ingeniero responsable de seguridad a Nils Bohlin, creador del diseño del asiento catapulta de los aviones de combate Lomas Draken J35. 

Ideas para avanzar

El sistema de salud es de alto riesgo; en esto estamos casi todos de acuerdo. Las cifras conocidas, exponente probablemente solo de una parte del problema (la cima del iceberg) son muy significativas. Uno de cada diez pacientes que ingresan en cualquier hospital de la geografía española sufre un evento adverso; una unidad de 30 camas va a ser testigo de una desviación asistencial cada semana y la mitad de los errores médicos, en los hospitales, son “potencialmente evitables”. Podría seguir pero todos los que estas líneas leen, saben de la magnitud y transcendencia del problema. Sin embargo, su abordaje resulta mucho más arduo, más difícil que en cualquier otro sector que produzca riesgo. Y muchas veces te preguntas, ¿porqué ocurre esto? Trato de responder en parte esta pregunta. 
Quizás, en primer lugar, habría que invocar la confusa definición del error que en el terreno de la salud es difícil porque se puede entremezclar la propia evolución errática de la patología que hace que fácilmente se pierda la trazabilidad del proceso y la posible relación causa efecto entre el acto asistencial y el resultado no esperado (salvo una evidencia muy manifiesta).